Vuelva usted Mañana

Yo también estoy en Facebook y en Twitter

No es que quiera adherirme como una lapa a la última tecnología para que no digan que estoy desfasado. Es simplemente que no tengo más remedio que hacerlo si quiero sobrevivir en el asfixiante ciberespacio que me rodea. Así son las cosas. Hasta no hace mucho, escribía mis cositas y las publicaba. Así de fácil. Ahora, no. Ahora, además de escribir lo que se me ocurra, que ya es una tarea jodida, tengo que alimentar mi blog para distraer al personal, y debo preocuparme de que mis artículos se divulguen por el universo galáctico y se hagan notar en las redes sociales. Si no estás en Facebook y en Twitter, aunque sólo sea para publicitar tus paridas y para echar un vistazo ocasional y despectivo al interminable catálogo de chorradas, vulgaridades y lugares comunes que cuelgan los colgados, es que no perteneces al nuevo y revolucionario mundo de Internet. Pero hay que ir más allá de esos paneles simplones, de imaginación cero, protagonizados por niñas y niños desocupados, por “snobs”, por politiquillos de andar por casa… o, incluso, por gente como uno mismo. (Lo decía Groucho Marx: “Jamás pertenecería a un club que tuviera como socios a gente como yo”.) Hay que reconocer la importancia trascendental de las redes sociales, cuando son utilizadas con inteligencia, en su verdadera potencialidad y al servicio de algo que realmente merezca la pena.
Un ejemplo fue la campaña que llevó a Barak Obama hasta la Casa Blanca, en la que Internet habría de convertirse en el motor de una impresionante y eficaz maquinaria electoral. El equipo del hoy presidente logró para él, en tiempo récord, nada menos que dos millones de “amigos” cuando se iniciaban las primarias y consiguió, igualmente, que fuera el primer candidato que tenía página personal en MySpace. Las encuestas posteriores demostrarían que el enorme despliegue realizado por el equipo, con la colaboración entusiasta de millones de jóvenes y de gente marginal, con la participación de miles de enfervorizados bloggers, usando todo tipo de páginas webs, foros, boletines, etc. para expandir la imagen de Barak Obama, obtuvo el premio del voto masivo, que a la postre llevó por vez primera en la historia a un negro a la presidencia de los Estados Unidos.
Es así como debe ponderarse la eficacia del correo electrónico, los informativos digitales, los blogs y las llamadas redes sociales, que vienen a ser los nuevos caminos para transitar, comunicarse o alcanzar logros en esta vida. La siguiente anécdota revela el valor sicológico de los métodos empleados por el equipo presidencial para ponerse en contacto directo con el pueblo. Un periodista, Francisco Goldman, que siguió de cerca la última campaña norteamericana, hizo un análisis posterior, publicado también en España, y contó que la noche del 5 de noviembre de 2008, a las cero horas y cuatro minutos, recibió el siguiente correo electrónico: “Francisco: Estoy a punto de dirigirme al Grant Park para hablar con quienes se han congregado allí, pero antes quería escribirte. Acabamos de hacer historia. Barak Obama.” Obviamente este mensaje no solo lo recibió el emocionado Goldman; también lo encontraron en la bandeja de entrada de sus ordenadores, personalizados y simultáneamente, otros cuantos millones de norteamericanos. Creo que, a partir de ahí, nació una nueva era. Desaparecían, esperemos que para siempre, los métodos belicosos del siniestro Bush y se iniciaba para la gente de a pie, la gente sencilla, una esperanza de paz verdadera.
Pero, en fin, lo que yo veo, las pocas veces que me asomo a mis redes preferidas, no me produce tanta emoción. Antes de leer el habitual y descomunal rosario de estupideces, y en un intento, casi siempre vano, de encontrar alguna solidaridad, alguna muestra de ingenio, cualquier detalle que me motive, me retiro discretamente y me refugio en algo que me resulte más instructivo y edificante. Sin abandonar la red, por supuesto. No es un motivo de orgullo, al menos por estos pagos, pero lo cierto es que confieso que estoy en Facebook y en Twitter. Y desde ahí doy noticias de que existo. Noticias que, algunas veces, lo reconozco, son estúpidas, vulgares, descerebradas.

(Artículo publicado en “La Opinión de Málaga”, domingo, 29 noviembre 2009)

3 comentarios to “Yo también estoy en Facebook y en Twitter”

  1. Cierto es que la forma de hacer periodismo tradicional tiende a desaparecer dando paso a lo que gurús (palabra que odio) como José Luís Orihuela llaman Periodismo 2.0 e incluso la entrada en escena del periodismo ciudadano, que cada vez van tomando más fuerza en la escena digital.

    El éxito de ambas corrientes (y otras muchas más periodísticamente hablando en el ámbito de Internet) son fruto de las nuevas tecnologías, de la inmediatez en la difusión de sus contenidos y del increíble ahorro económico que suponen en cuanto a su mantenimiento frente las publicaciones tracionales,por lo que lógicamente se van imponiendo, día a día, en detrimento de formato papel, aunque luchen contra la brecha digital existente en España.

    Por eso veo bien que estés en ese “club, al cual nunca pertenecerías”, porque recuerda bien, Rafael, que pasaste de la Olivetti al Mac y que reniegas cuando puedes del PC; lo que indica que estamos ante un Periodista 2.0 pero gruñón.
    Un saludo digital.

  2. Elena Moreno dice:

    Es la rendición a las redes sociales, pocos son ya los que no han sido seducidos por este fenómeno de narcisismo digital. ¿Pero por qué? Quizás sea un tanto chabacano los facebooks o todo aquello que se le parezca pero es cierto que se atisba la necesidad de autoexpresión, nos autoreafirmamos y autopublicamos en cuestión de milésimas de segundo, una sociedad yoista con tintes chabacanos es obvio que no pueda resistirse ante tal herramienta. Pero tampoco podemos ser maniqueos como el autor norteamericano Andrew Queen que tacha las redes sociales de abominación conformada por personas adictas al Gran Hermano. Como todo, pienso que se debe estar educado para la utilización correcta de las golosinas que el “desarrollo” histórico nos brinda.
    Por eso, Rafael, estoy de acuerdo contigo en cierto modo, pero creo que de vez en cuando se debe ser un poco basura y publicar chorradas en facebook porque hay veces que tan sólo queremos ver, escuchar y escribir gilipolleces sin ser por ello menos intelectual.
    Un saludo y que viva Rock y Tarantino!!

  3. Mariano Crespo dice:

    Es cierto, hay que estar ahí, en esas redes que nos inundan pero tengo que decir en tu favor que aunque eres un periodista de raza, de esos que llevan las manchas del leopardo grabadas a fuego, has evolucionado en un nuevo animal periodístico que camaleónicamente se adapta a las nuevas tecnologías y en poco tiempo tendrás el grado de maestro, si es que no lo has alcanzado ya.

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