Vuelva usted Mañana

Viva el deporte español

Bendito sea el deporte que nos proporciona éxitos y nos hace olvidar desgracias. Benditos nuestros genios deportivos que nos alegran el domingo y nos dejan una resaca de éxito para el lunes y para toda la semana. Somos Campeones de Europa de Baloncesto y finalistas de la Copa Davis de tenis. ¡Otra vez!

A los jovencitos y a los niños españoles estos triunfos les suenan a normalidad. Acostumbrados como están a oir el himno, a ver las celebraciones, a que seamos los mejores en fútbol, en motociclismo, en automovilismo, en tenis, en baloncesto, en ciclismo, no les sobresalta ni les proporciona mayores felicidades las victorias que se suceden en escenarios de repercusión mundial. Somos muy buenos y ya está, supongo que será su reflexión.

Pero para quienes hemos vivido largas etapas de flaqueza, de desilusión, de ridículo, de complejos de inferioridad en las grandes competiciones por equipos, lo que nos está pasando en estos años es gloria bendita, pura felicidad, jalea real para nuestra estima. Cierto que, individualmente, siempre ha habido un deportista español excepcional destacando en el mundo. Recordemos a Miguel Indurain, y antes que él a Severiano Ballesteros y antes que él, a Manolo Santana, y antes a Federico Martin Bahamontes y a muchos más que no voy a relacionar para no convertir el artículo en un catálogo, pero que los buenos aficionados tienen en su recuerdo.

Sin embargo, desde que se tomó conciencia oficial de la importancia de la promoción del deporte, de su organización desde abajo, de la necesidad de dotarnos de equipamientos, de centros de alto rendimiento; desde entonces, es decir, desde que adoptamos con vergüenza torera el concepto de modernización del país, al paso acompasado de la democracia y la participación, y no del capricho y la chapuza improvisada, hemos dado un salto cualitativo y cuantitativo que nos ha situado entre las naciones más competitivas y brillantes del deporte mundial, si bien todos sabemos que hay disciplinas –olímpicas- en las que aún nos falta llegar con calidad suficiente para medallas de oro. Pero, claro, cuando lo consigamos, seremos los mejores de los mejores.

De estos esfuerzos colectivos de los últimos años han salido los nuevos triunfadores mundiales del deporte español: Andrés Iniesta, Rafael Nadal, Fernando Alonso, Pau Gasol, Alberto Contador, Jorge Lorenzo, y vuelvo a acortar la nómina para no hacerla prolija. Y, por supuesto, de ese magnífico trabajo realizado con esmero y dedicación han salido los grandísimos éxitos de nuestro fútbol -¡Campeones de Europa, Campeones del Mundo!, los más grandes triunfos de nuestra historia-, de nuestro baloncesto, de nuestro tenis, de nuestros deportes del motor, de la bicicleta…

Y, qué queréis que os diga, a mi me hace feliz, muy feliz, despertarme un lunes como hoy y sentir la felicidad momentánea de que “La Roja”, nuestra cada vez más exitosa representación deportiva mundial, nos dio ayer, en sus versiones de baloncesto y de tenis, dos nuevos grandes motivos para afrontar la semana alegremente, haciendo frente con optimismo, y con desprecio, a la mierda de los mercados, a las mentiras de la política y a la tristeza de tanta noticia desagradable.

Viva el deporte español. Viva “La Roja”.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

También estoy en facebooky en la Radio…Y en twitter
Últimos comentarios Estradas recientes
Daniel Caro | Blog de Rafael DE LOMA