Vuelva usted Mañana

Se venden besos y abrazos

Dice una vieja canción de Manolo Escobar que el cariño verdadero ni se compra ni se vende. Y puede que sea verdad. Pero, ¿por qué no se puede regalar un poco de amor y de ternura comprándolo previamente en una tienda con fines benéficos?
En un pasaje del Paseo de Gracia de Barcelona se acaba de inaugurar un establecimiento que, con el nombre de “Todo lo demás sobra”, se dedica a vender, a módico precio, unas cajas de cartón que contienen determinado número de cariños virtuales. ¿Estamos ante una solemne tontería, se trata de la habilidad de unos listillos que quieren aprovechar la sensiblería navideña, es un simple oportunismo comercial?
Nada de eso. Se trata de una maravillosa y solidaria iniciativa, una feliz idea puesta en marcha por personas de corazón; gente que trabaja gratis y que está dispuesta a buscar como sea medios económicos para poder operar o comprar medicinas a niños pobres de todo el mundo que padecen enfermedades graves. Ahí van a ir destinados los beneficios de esta tienda tan especial: a la obra “Cuidam“, del Hospital San Joan de Deu de la Ciudad Condal.
Y ¿qué venden en esta tienda? Pues venden unas cajitas que “contienen” virtualmente dosis elevadas de esa imperiosa necesidad humana que es sentirse querido por los demás. Se pueden adquirir “Diez besos”, “Un kilo de amor”, “365 abrazos”, “1039 caricias”, “Un millón de mimos”. A mi me parece hermoso que se utilicen imaginativamente los conceptos y los valores que nos acercan para que nos acerquen más, me resulta divertido que alguien reciba una cajita que sólo contiene una tarjeta llena a rebosar de deseos de salud, de solidaridad, de paz y de amor. Y que con ese poquito de dinero que se paga por el regalo que vas a hacer sientas la agradable sensación de que puedes ayudar a devolver la sonrisa a un pobre niño africano víctima de una enfermedad seguramente devenida del maldito egoísmo y de la insolidaridad de nuestro primer mundo.
En países de la miseria, distantes de nosotros a millones de años luz de incomprensión, también se hará sentir, mínimamente, tal vez, ese vientecillo solidario surgido de ideas como esta. Algunos niños mejorarán su calidad de vida porque alguien ha comprado cajitas de amor.
Qué quieren que les diga. Estas cosas me ganan. Me encanta que la gente se regale libros y rosas, besos y abrazos. Mucho mejor que pistolitas y ametralladoras galácticas, mucho mejor que indiferencias, soledades y malos modos urbanos. Infinitamente mejor.

Una respuesta to “Se venden besos y abrazos”

  1. Este post tuyo me recuerda un dicho catalán que dice que “en el pot petit hi es la bona confitura”, o sea que en el bote pequeño está la buena confitura.
    No hace falta en la vida gastar mucho para decirle a alguien algo tan simple como ” te quiero”. Bastan unos labios, un aparato fonador y la intención de hacerlo por amor.
    En este caso tan solo basta que llenes de amor, de mimos, o de lo que quieras la caja y la entregues… estoy seguro de que él, o la receptora de dicha caja, al abrirla percibirá al instante una serie de sentimientos como nunca los había percibido antes…
    Bendita idea en tiempos en los que hasta las palabras si te rozan tienen veneno.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

También estoy en facebooky en la Radio…Y en twitter
Últimos comentarios Estradas recientes
Daniel Caro | Blog de Rafael DE LOMA