Ceuta me viene a la memoria continuamente porque allí me crié. Y allí nací. Qué cierto es que la verdadera patria de uno es la infancia. Claro que sí. En ella radica la esencia de tu vida, la formación de tu carácter, tus filias y fobias, tus hábitos Y del revivir de ese tiempo forman parte fundamental familia, amigos, entorno, paisaje. Hasta tu equipo de fútbol o tu merienda preferida los decides para siempre cuando eres niño. Por cierto, menos mal que supe elegir bien mis colores… y no me quedé en blanco.
Un día de retorno añorante descubrí con pena que la casa y la calle donde vine al mundo ya no existían. Una remodelación urbana se las llevó por delante cambiando toda la fisonomía de mi barrio, muy cerquita de la iglesia de Los Remedios, pero, a cambio, me quedan los recuerdos, que a esos no hay concejales ni planes urbanísticos ni excavadoras que puedan hacerlos desaparecer.
En el disco duro de nuestro cerebro blando conservamos andanzas y peripecias de la niñez, de la adolescencia, seguramente deformados o magnificados por el paso del tiempo, pero bien arraigados y siempre vigentes en las sensaciones recuperadas. Y como mi olfato y mi paladar tienen excelente memoria, echo de menos también olores y sabores de Ceuta. Pero tranquilos, que nadie se alarme, que no voy a dar la brasa con la descripción de menús, recetas o platos especiales. Por esta vez.
Sólo me referiré a una especialidad netamente ceutí: el bonito. El bonito seco, para ser más exactos. También podría resaltar el toque casi perfecto de salazón de los “volaores”, pero su textura no llega a ser tan fina. En fin, el bonito secado al sol es un manjar, dice con razón mi paisano Pepe López Fuentes, que es quien me envía la foto que inspira e ilustra este post. De acuerdo. Hablamos de una exquisitez gastronómica, pero más ricas todavía son las huevas del propio bonito seco. Ummm, qué saborazo…
Llevo demasiado tiempo sin pisar la Calle Real y sin ver la feria. Hace no sé cuántos días de la Virgen de Africa que no voy… ¿Será posible? Recomiendo una visita a mi tierra. Belleza natural entre dos mares y excelente gastronomía. Buen pescado, buen marisco. ¡Y qué bonito!
Y tú que lo digas. Ceuta es un destino a descubrir…
Qué belleza!!! Y me gustó estar contigo por esas calles. Ya volveremos otro día.
Un abrazo
Esa foto de bonitos secos en la zona de la Almadraba me trae recuerdos de la fábrica de conservas Lloret & Llinares,ubicada bajo el mercado municipal de abastos de Ceuta, donde pasé mi infancia aprendiendo un oficio que nunca llegué a ejercer, pero que amo profundamente.
Recuerdo el olor de atún recien cocido y como unas doscientas mujeres limpiado de espinas ese atún que una vez introducido en latas pasaban a una caldera alimentada con madera para que estuvieran libre de cualquier tipo de bacteria.
Mi misión era sentarme con los hombres a construir estuches y llenarlos de latas y su correspondiente abrelatas y rellenar cajas, todo ello a mano, puesto que en aquella Ceuta de los 70 no había ni por asomo una empaquetadora.
En la parte de arriba y con la paciencia de los artesanos, mi padre y el encargado de la fábrica se encargaban de hacer para ellos, las amistades y los clientes especiales de la casa bonito seco, mojama, volaores, huevas… todo ello desprendía un olor mágico que aún llevo prendido en la nariz del niño que fui y que quizás aún sea.
Ahora, Rafael, para manjar, el lomo de atún en manteca que preparaban en “los Pulpos” en la Almadraba…
Por diversos motivos no habia leido tu articulo. Ahora lo hago, y quedo como siempre enganchado a cuanto escribes.
Sabes que tenemos una cita pendiente aqui en nuestra Ceuta.
Debes procurar que sea pronto, que el verano se nos va ya mismo.
Un fuerte abrazo.
Los recuerdos de nuestra Ceuta son imborrables, aún más para los que estando no muy lejos, hemos faltado bastantes años. Hace unos dias estuve visitandola y tomando apuntes sobre Los patios ceuties, de los que estoy tratando de hacer una recopilacion. Esa foto, de “la volaera”, que no dejé de comprar una mohama, cosa rica¡
Felicidades por estos buenos articulos. Otro caballa en la Costa del Sol.
Soy nacido y criado en Ceuta, aunque llevo muchisimos años fuera.
Me encanta recibir noticias de Ceuta, a la que añoro y recuerdo con cariño
Agradeceré comentarios y fotos.
Saludos: Maximo Más
Amigo Máximo, cuántos recuerdos tengo de ti. Cuando voy a Ceuta pregunto por ti, por Fali, de Auto Industria; Tote y otros
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Voy a Ceuta muy a menudo, ya que tengo una empresa de viajes para las residencias de tiempo libre de la Junta de Andalucía y tengo mi residencia en La Línea, hasta donde vine con mi padre en el año 1963 a trabajar en una empresa de cine. Como recordarás, mi padre trabajaba en el Cine Apolo.
También recuerdo las escapadas que hacíamos a Puente Negrito a jugar al fútbol. Tú tenías una NSU y yo una Triumph.
Bueno, a ver si tengo suerte y podemos contactar. Un fuerte abrazo.
Salvador.
Ceuta, ¡cuánto la recuerdo y a mis mejores amigos como tú, Fali, Tote y otros muchos! Un fuerte abrazo. Salvador