Pensándolo bien, hay que tener vocación y ganas de ser periodista en tiempos en que ser periodista vuelve a ser como cuando la profesión echaba a andar y había que ocultarla a la propia madre, a la que se hacía ver que en realidad su hijo trabajaba en un prostíbulo.
Entre doscientas profesiones situadas en un ranking elaborado por la consultora CareerCast, para establecer las mejor y peor retribuidas, la de periodista se sitúa entre las vente más mal pagadas. Exactamente, figura en el puesto 188, detrás de camareros y carniceros. Estamos hablando de periodistas, no hablamos de esos nuevos especímenes que pueblan las pantallas usurpando un noble y antiguo oficio que no les corresponde. No hablamos de incultos cantamañanas y cantatardes que se forran exhibiendo descaradamente su analfabetismo y que se dirigen al “respetable” con la boca llena de comida y de exabruptos.
Por el contrario, la profesión de los políticos, en la que son ellos mismos quienes proponen y acuerdan sus buenas retribuciones, sus pensiones vitalicias, sus prebendas, sus canonjías, es una de las mejor recompensadas. Podríamos decir que pasamos vergüenza ajena ante ese espectáculo insolidario de nuestros representantes en el Parlamento, en momentos de la peor crisis económica, con millones de parados y con imparables recortes sociales. Pero, la verdad es que a nadie le sorprende lo que ocurre.
Tampoco sorprende que los ex presidentes del Gobierno, Aznar y González, fichen por las dos grandes empresas energéticas, Endesa y Gas Natural, con cantidades millonarias, sin renunciar a sus retribuciones oficiales que, por cierto, superan en euros al sueldo del actual presidente. Se nos queda cara de idiotas cuando nos anuncian la subida de la factura de la luz y la energía. ¡Claro, es que tienen que pagar a sus nuevos e influyentes consejeros y el dinero lo tenemos que poner los usuarios!
Periodista, ¡puaf!
Ya una se está empezando a plantear si decir que estudio Ciencias de la Información o Ciencias de la Comunicación, porque decir a los demás que estudias Periodismo despierta bajas pasiones.
http://reflejos-juegos-de-espejos.blogspot.com/
Felicidades… por tu coraje. Tienes razón, es muy difícil ser periodista en estos tiempos.