Vuelva usted Mañana

Héroes de la sencillez

Como soy consciente de que los momentos felices que te depara la vida son escasos e irrepetibles y que, por ello, debes estrujarlos y gozarlos a tope, me reconforta decir que estoy disfrutando como un enano con los grandísimos triunfos del deporte español, que está viviendo un nuevo siglo de oro. Me satisface sobremanera, qué quieren que les diga, ver a Rafa Nadal ganar los cuatro grandes trofeos del Gran Slam del tenis mundial siendo el más joven que lo ha conseguido en la historia. Ver cómo los americanos se rinden a su calidad y le aplauden en pleno Times Quare. Saber que es el número uno y que lo va a seguir siendo. Y me llenan de alegría los éxitos del jugador de baloncesto Pau Gasol, también en Estados Unidos. Y los de Fernando Alonso, bicampeón de fórmula uno, y los de Alberto Contador, que quizá repita o supere nuestros mayores triunfos en el ciclismo, y los de los pilotos de motociclismo Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa y los alcanzados por los componentes de la selección española de fútbol, campeona del mundo en julio pasado, y por los integrantes de la selección de baloncesto con dos titulazos que no se enturbian porque este no haya sido su campeonato. Y no quiero olvidar nombres, aunque son muchos, como nunca fueron, y alguno quedará involuntariamente sin citar.

Venimos de grandes protagonistas de proezas individuales, pero aisladas. Venimos de ases únicos e históricos del fútbol como Telmo Zarra, Ricardo Zamora o Luisito Suárez; de héroes del “Tour” como Federico Martín Bahamontes o Miguel Indurain; de pioneros míticos del tenis como Manolo Santana y Manolo Orantes; de una gloria mundial del golf como Severiano Ballesteros, de campeones boxísticos como Pedro Carrasco, de pilotos de leyenda como Angel Nieto. Pero, insisto, fueron héroes excepcionales en tiempos de escaceses. Jamás hubo tanta concentración de éxitos como se da hoy dia. Desde los años aquellos del chiste (“estoy contento porque no se me ha ahogado ninguno”, decía el seleccionador de natación al regreso de una competición internacional) hasta nuestros días, España ha crecido en su imagen deportiva mundial hasta situarse en un primer plano, compitiendo con las grandes potencias tradicionales. Es como si estuviéramos recogiendo una cosecha de la siembra realizada en su momento cuando empezó a trabajarse en serio con proyección de futuro.

Pero hay algo muy especial en lo que quiero detenerme, más allá de las glorias personales o colectivas que estamos consiguiendo. Son grandes las proezas, sí, muy grandes, y de mucho eco y prestigio internacional, pero hay un mérito aún mayor en todos y cada uno de nuestros deportistas. Y ese mérito es la humildad, la sencillez, el decoro, la decencia con los que se manifiestan y comportan unánime y públicamente, dentro y fuera de los terrenos de juego. Rara avis en un mundo poblado de actitudes prepotentes y chulescas.

Admiro y me recreo con el triunfo de nuestra gente del deporte, pero admiro mucho más y aplaudo con devoción su calidad de gente normal. Iniesta, Casillas, Xavi, o cualesquiera otros ases de nuestro deporte nos representan con autenticidad porque no son hijos de la elite ni de ningún tipo de aristocracia social, sino que son simple y llanamente de los nuestros. Asi son y así se muestran. Sin soberbias, sin falsas pretensiones, considerando adversarios y no enemigos a sus oponentes. Su ejemplo nos compensa de otros anti ejemplos que se dan en el ficticio e hipócrita mundo de la política, de donde huyeron hace tiempo conceptos como la ética, la elegancia y las buenas maneras.

Me gustan mis héroes del deporte. Me gusta que sean gente normal. Ojalá ciertos personajes tomaran ejemplo vivo de tanta virtud.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

También estoy en facebooky en la Radio…Y en twitter
Últimos comentarios Estradas recientes
Daniel Caro | Blog de Rafael DE LOMA