El Blog de Rafael DE LOMA

Fernando Rubio no se irá nunca de nosotros

Conocí a Fernando cuando participó en la edición 2005 de la Cumbre Mundial de Diseño en Prensa. De aspecto tímido, cara de bonachón, ingenioso y como buen argentino explosivamente creativo, Fernando nos cayó bien a todos. Lo notaba yo al observar el trato de especial amistad que le dispensaban el mexicano Willy Gómez Hill, el chileno Marco Gatica, el vasco Tomás Ondarra, el porteño Norbi Baruch, el madrileño Javier Sicilia y el resto de la pandilla de artistas mundiales del diseño que se juntaban cada año en “Ciudad del Periodismo”. Y lo comentábamos a menudo Mariano Crespo, Rafael García y mis compañeros del equipo con el que dirigí aquel inolvidable proyecto periodístico y universitario.
Fernando era punto y aparte.
Demostraba su chispa y su sentido del humor, en petit comité, cuando comíamos pescaítos en un chiringuito de playa en Estepona o cuando devorábamos en Puerto Madero los sabrosísimos y baratos asados bonaerenses, que eran nuestra gasolina para patear la grandiosa Avenida 9 de Julio, una de las más anchas y vistosas del mundo, luego de conferenciar en la Universidad de Palermo, hasta donde expandimos nuestro proyecto, o tras presentar a los Diseñadores Españoles en la sede argentina de la Fundación Espacio Telefónica. (Entre estos diseñadores “españoles” figuraban un argentino, Fernando Rubio, y un mexicano, Ulises Culebro, del diario “El Mundo”.)
Era feliz, decía, en cada reencuentro con su tierra. Y exteriorizaba su alegría. Ya se encargaba el anfitrión Norbi de citarnos en uno de sus antros locos, “El fin del mundo”, punto de encuentro previo a la partida hacia la noche platense. Pero antes, visitábamos la calle Florida, las grandes librerías, siempre plenas de ávidos lectores, y era entonces cuando Raúl Cancio (“El País”), el hombre que ha metido en el objetivo de su cámara las últimas décadas de la historia de España y de medio mundo, me decía, admirado, que era prodigioso lo de “estos argentinos”, su viveza intelectual, su creatividad. Raúl vivió muchas experiencias profesionales en Argentina y conocía muy bien el nivel de sus gentes, su amor por el teatro y la lectura. Rafa García y yo lo comprobamos cuando quisimos ver a “Les Lutiers” en sus últimos días de actuación esa temporada en Buenos Aires, y nos pusimos en cola para sacar entradas. Luego de un buen rato esperando nos dijeron que no había entradas desde hacía un año. La cola era… para el año siguiente.
Fernando, medio argentino medio español, vino a nuestro país muy jovencito con ganas de innovar y su talento lo convirtió en seguida en uno de los amos de la infografía y del diseño en España. Esplendoroso su triunfo en el “Abc”, cuyo equipo humano ha sentido enormemente la doble pérdida de un grandísimo periodista y de una persona maravillosa.
En sus conferencias, Fernando brillaba con una luz potente que sólo ilumina a unos pocos elegidos, por cierto los que más detestan el protagonismo de los focos. Y en su trabajo profesional no cabía más sensibilidad y buen gusto, dotes especiales indispensables para que el arte se nos meta por los ojos. Nos queda su blog como referente artístico. Y otras gotas de arte que navegarán eternamente por Internet, como la que hizo para “El Mercurio”, de Chile, de la mano de Marco Gatica.
Hoy, reciente y tremendamente doloroso aún el fatal desenlace de una enfermedad criminal y rápida, Fernando Rubio, joven ya para siempre, vuelve a nuestros recuerdos, de los que no saldrá jamás. Recuerdos de gratísimas experiencias sentidas. Siempre he procurado ser consciente de cada momento bueno vivido, porque no hay otra manera de ser feliz como no sea a ráfagas, sabiendo como sabemos que, si no se sorbe absolutamente en las raras ocasiones en que se te brinda, la felicidad quedará reducida a simples añoranzas de evocaciones ficticias en el album de cada vida. Lo dijo mucho antes y mucho más bonito que yo, hace la friolera de más de dos mil años, el poeta latino Horacio en su poema:

CARPE DIEM
“No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a mí y a ti nos tienen asignados los dioses. (…)
Mejor aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter te conceda,
o sea éste el último. (…)
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso. (…)
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana”.

Fernando Rubio vivió momentos felices con su familia y con sus amigos. Y unos poquitos de esos muchos momentos pudimos compartirlos con él. Seguirá vivo. Y seguirá siendo para cuantos le conocimos ese gran tipo de mirada buena que te cae bien a la primera.

3 comentarios to “Fernando Rubio no se irá nunca de nosotros”

  1. Willy Gomez Hill dice:

    Fernando, siempre quedaras en nuestros corazones. Nunca te vamos a olvidar. Besos desde esta tierra, y Dios te tenga a su lado.

  2. enrique krause dice:

    Fer, me has dicho alguna vez: dibujar nieve es más fácil. Todo es blanco, y se pinta poca cosa. Pero hoy es distinto. Es blanca la inspiración, pero es negro el duelo. En fin, siento todavía tu impulso y siento también tu pérdida. adiós amigo, hermano, maestro, poeta, padre.

  3. Juan Argüelles dice:

    Rafael:
    He sido durante muchos años amigo de Fer. Encontré estas líneas buscando en google lo que se decía de mi hermano -título que ostento desde vaya a saber cuándo-.
    Gracias por tus palabras tan sentidas.
    Si pasas por mi blog, verás una pequeña pintura de mis vivencias con Fer.
    Un abrazo.

    arguellestinta.blogspot.com

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