Hasta la saciedad lo tengo dicho. Lo mio es el cine. Disfruté mi infancia asomándome al mundo a través del blanco y negro y el cinemascope . En las películas descubrí la vida. España era Cifesa, una realidad gris y triste que nos mostraba el Madrid de Pepe Isbert. Y, desde entonces, el país y su industria cinematográfica han evolucionado aunque no en paralelo.
Me gusta que el cine español continúe ascendente y que tenga, en su nómina, a gente que goza de prestigio en Hollywood. Me gusta que Málaga haya empujado hacia arriba al cine español. Me gusta que la gala de los Goya alcance relieve y audiencia televisiva. Me gusta que los verdaderos cineastas sean liberales y libres y no gente sometida a ningún gobierno ni a ninguna ley.
Me gusta que exista un director llamado Alex de la Iglesia que ha demostrado ser uno de nuestros mejores talentos cinematográficos y una de las personas con más cerebro del entramado que forma nuestro pequeño séptimo arte.
Sólo falta que el gran público se cerciore de que hay treinta y tantas mil familias españolas, que forman una industria amable, creando historias, fabricando sueños, para que podamos sentarnos cómodamente frente a la gran pantalla y disfrutemos viviendo otras vidas.
Un diez a Alex de la Iglesia, el gran triunfador de estos Goya 2011. Y otro diez para el equipo catalán de “Pa negre”, la grandísima película que ha arrasado en premios.
Cada dia me gusta más el cine, incluído el cine español, nuestro cine.