Vuelva usted Mañana
Viendo actualmente:Una España de cine

La jungla del asfalto

Vamos en coche. Primer semáforo: un obstinado joven, de raza gitana, al que acompañan sus churumbeles, te limpia el parabrisas, quieras tú o no quieras. Si no hay propina, o ésta es insuficiente, te puede caer una tremenda maldición. No te alteres: te puede subir la bilirrubina o sobrevenirte una simpática congestión cerebral. Segundo semáforo: un diligente vendedor de tabaco rubio americano mete la mano...

La guerra de los mundos

En los tiempos, recientes en el recuerdo, en los que la propaganda oficial nos empalagaba con la palabra imperio, estaba de moda, o, mejor dicho, nos metían hasta en la sopa, la actualidad de los países hermanos de Hispanoamérica; nos sabíamos de memoria las cosas de aquellos países, los periódicos llenaban sus páginas con noticias, crónicas y fotografías del acontecer de tanta nación hermana. En cambio,...

Instinto básico

Como en el amor y como en la guerra, mire usted por donde, también en la publicidad parece valer todo. Un cuerpo exuberante, casi siempre de mujer, una frase engañosa, un gesto pícaro, una melodía sugestiva, cualquier insinuación, todo lo que lleve al deseo, al sexo, servirá, por ejemplo, para anunciar un queso o un reloj de pulsera, no digamos un gel de baño o un desodorante íntimo. Desde aquellos...

Imitación a la vida

Seguimos la moda porque somos cómodos, pero también porque somos estúpidos. Reconozcámoslo. La moda puede ser un negocio, una norma de comportamiento o, si se convierte en actitud, una idiotez, una solemne idiotez; cada día podemos verlo, en nosotros mismos y, sobre todo, en los demás. Para vestir, adoptamos una decisión cómoda: dejarnos llevar. Para diario, vaqueros; para fin de semana, chandal. Somos un...

Esplendor en la yerba. Una España de Cine. Artículo 28

Siempre ha existido, desde que el mundo es mundo, gente que ha amado a la Naturaleza, gente que ha cuidado el paisaje, y gente a la que le ha importado un pimiento que el monte se queme o que el mar se convierta en un inmenso estercolero, pero nunca como ahora se han radicalizado tanto las posturas y las actitudes, nunca como ahora se ha establecido una división tan irreconocible entre los que, por un lado, se...

« Entradas previas Siguientes Entradas «

Daniel Caro | Blog de Rafael DE LOMA