Me había propuesto escribir hoy sobre la importancia que tiene, en una sociedad como la nuestra, disfrutar de un trabajo satisfactorio, una tarea que llenara nuestro tiempo con momentos esforzados, creativos y también felices, porqué no. Pero como tenía delante la prensa del día, con sus odiosos titulares de portada, inmediatamente he moderado el deseo. Estamos sufriendo los sinsabores de una política...
Estábamos acostumbrados a que nos recalcaran que la policía está para proteger al ciudadano, y a que todos somos inocentes hasta que se nos demuestre lo contrario, pero ahora resulta que hay quien se empeña en retrocedernos a la sociedad de hace cuarenta años, tiempos duros en los que todos éramos culpables hasta que nosotros mismos demostráramos que éramos inocentes; tiempo aquel en que los obreros tenían...
Hubo una vez en este país ganas de cambio, alegría en las calles, ausencia de ira y cantos de libertad. La democracia asomaba en el horizonte como un sol esperanzador tras un período inacabable de nubarrones negros y tormentosos. Liberados del yugo (y de las flechas) y, pletóricos ante un futuro ilusionante, vimos llegar los derechos y las libertades, nos habituamos a votar y encontramos nuestro sitio en la...
Siempre había creído uno que los alemanes eran gente seria que jamás chismorreaba. (Que le voy a hacer. También sigo creyendo, y no escarmiento, que tó er mundo e güeno.) Pero no. El alemán Reinhard Gäde, que diseñó “El País” junto a Julio Alonso, y que trabajó una temporada con nosotros en “Sol de España”, era un creativo genial, extraordinario, aunque el alcohol después de las comidas lo...
En cierta ocasión, siendo redactor de un periódico recién fundado, me inventé una entrevista que al final resultó exitosa, pero si no se explican bien esas cosas puede quedar uno como un profesional tramposo, y como no lo soy en absoluto lo explicaré con detalle. Un día vino Alfonso Martínez Garrido a Marbella a descansar. Se había marchado de nuestro diario un año antes por un problemilla de vanidad y...