Eran nuestros héroes del periodismo

Ochenta años de glorioso periodismo de papel acaban de decirnos hasta luego. “The Washington Post”, uno de los más grandes diarios de la historia de la prensa mundial, abandona su prestigioso soporte tradicional para transformarse en un diario, quizá el más completo de todos, de la nueva era digital. La familia Graham era la propietaria desde 1933 y protagonizó, con su gran equipo, toda la gloria periodística de los hechos más sobresalientes del Siglo XX . Hoy, otra familia de la comunicación, la más grande de todas (Amazon.com) con el presidente más poderoso, Jeffrey Bezos Preston, dueño y señor de los nuevos imperios de la tecnología naciente, ha comprado por 250 millones de dólares al viejo rotativo para sustituirle su traje ya gastado de papel sepia por otro más resplandeciente y de futuro. “The Washington Post” parecía condenado a la misma muerte agónica de tantos colegas suyos que han pasado a otra vida sin pena ni gloria. Hubiera sido una injusticia añadida, una puñalada trapera, algo que, por cierto, trae sin cuidado a los insensibles nuevos editores de grupos digitales, preocupados únicamente por rentabilizar el negocio a base de diletantes de sueldos miserables y costos achicados y adaptados a ediciones chapuceras. Pero su propia y brillante historia lo salvó de la humillación, como ocurrirá sin duda con “The New Tork Times”, el otro portaviones de la prensa internacional que sigue su singladura por los océanos del prestigio periodístico, demostrando cada dia que se puede hacer un buen periódico si de verdad se quiere hacer un buen periódico. “The Washington Post” amortizó su negocio centenario con historias que impresionaron al...

Bárcenas, el nuevo Siglo de Oro

De un país de pícaros, con el hambre trotando por las calles y el agua sucia volando desde los balcones, hemos pasado a un país de pícaros donde la gente se aglomera en los lugares públicos principales para reclamar el dinero estafado por los bancos o el desahucio injusto. El hambre no se ha ido. El paro, no solo no se ha ido, sino que se ha incrementado. ¿Y qué dicen los políticos que mandan? ¿Qué promesas hacen? Parece que desaparecen hasta de las redes socialess. Aquellas bandadas apoyando la obscena mayoríía absoluta  que nos abrumaba en faceboook y en twitter han rebajado enormemente  su presencia. Se han teminado los machaques. Twitter y Bárcenas viven el nuevo Siglo de Oro  español, pero gobiernando a sus ancha, sin gandes alharacas. Un periodista como Rafúl del Pozo, columnista de “El Mundo”,  y amigo personal del peresidiario Joaé luis Bárcenas, tiene más predicamento popular cuando hace declaraciones o cuando escribe, que el preididente del gobierno. Igual ocurre con Pedro J. Ramírez que, a sus dotes de gran coordinarior de investigaciones periodísticas, une su dominio de las interioridades de los grandes temas. Los  secretos de la política española, de la enorme corrupción que atraviesa la piel de toro, no está en manos del gobierno, según parece, ni en los departamentos de las centrales de inteligencia delEstado, según se dice. No están ahí. Los secretos y las claves que pudieran hacer caer hipotéticamente al gobierno están en manos de un presidiario. Eso lo dicen dos perioidistaa de mucho prestigi en la prensa española: el columnista de “El Mundo” Raúl del Pozo  y su director...

Cambios de chaqueta y de costumbres

Según la época en que le toca a uno vivir, así se producen los cambios personales en vestimentas, usos y costumbres. Había una foto de mi padre enalteciendo la pared principal del salón de mi casa, cuando yo era niño, y a mi me fascinaba el elegante sombrero de fieltro que llevaba, al estilo del cine negro propio de su juventud y de la moda imperante de Humphrey Bogart. Con el tiempo, lógicamente, aquel uso se desvaneció y el hábito de los sombreros, en todas sus formas –los de paja, , ciertamente elegantes, eran calificados por mi madre como de inútiles porque no servían ni para la lluvia ni para el viento-, los de jipi japa, los de banda ancha, los de visera, los de bombín, los de copa, los de panamá–, el uso de todas estas formas de resguardar la testa, dándole empaque, ya digo, se evaporó y el panorama  de las calles amplió su luz solar y las cabezas se airearon excepto la de los militares, obligados al protocolo de los uniformes. Volvió el pelo a las cabezas acartonadas. Y surgieron otras modas que hicieron a hombres y mujeres distintos ante los demás, más guapos, más raros, mas extravagantes. Eso sí, un poquito más bajos. Casi todo venía de Paris, pero aquí también se hilaban mamarrachadas. El diseño de ropaje femenino fue de las pocas actividades que pudieron transformarse en industria floreciente, bien a través de factorías de gente avanzada o bien a través de los creativos talleres de  modistillas, una alegre manera juvenil de ganar unas pesetas, reunidas en amplias habitaciones de ventanales luminosas desde las...

Periodista Pepa Bueno

La desgracia ferroviaria de Santiago de Compostela, que nos mantiene en un dolor colectivo del que tardaremos en salir, y del que sobre todo van a tardar en salir los gallegos, está evidenciando algunas significativas presunciones de carencias que jamás existieron. No somos, como muchos creían que éramos, un pueblo apagado que busca la ley del mínimo esfuerzo, un pueblo que se limita a rezar ante la adversidad, que coloca el ánimo como último eslabón de sus disposiciones personales, un pueblo sin preparación técnica, sin capacidad de respuesta inmediata ante una catástrofe con decenas de víctimas mortales. Pero resulta que no, que no somos, como muchos pensaban que éramos. España y los españoles estamos dando estos días una lección de entrega y abnegación ante el mundo y ante nosotros mismos. La ciudadanía se puso en pie de guerra, sin que importaran horarios, distancias, escasez de transportes. Ni siquiera importaron las vacaciones que disfrutaban muchos profesionales y trabajadores que dejaron su descanso para mejor ocasión volcándose en la ayuda a los damnificados. Los médicos, las enfermeras, se lanzaron a un trabajo tan necesario como agotador. Los sicólogos enfrentaron  una situación dificil. Los policías salieron voluntariamente de sus cuarteles para evitar el caos en la zona cero, igual que los bomberos, que lucharon contra los vagones retorcidos para rescatar víctimas. Ambulancias, auxiliares, gente sencilla de la calle con el deseo de ayuda impreso en su rostro. El pueblo se volcó desde el primer momento. Pero era necesario, como en toda catástrofe, que los hechos se contaran sin senscionalismo, sin exageraciones, con detalle, con rigor, con profesionalidad, desde los medios de comunicación....

Quedáte en la Pampa, Ta Ta

De siempre he sido bastante pro argentino: en la literatura, en el diseño, en el arte, en el ingenio, en la Prensa. Tengo grandes amigos allá y acá y he disfrutado con ellos pateando esa belleza a la que llaman  Buenos Aires, una inmensidad urbanística donde vive la vida. Me gusta ver cómo aman el teatro, el cine, cómo los fabrican en pura artesanía, cómo en un invento universal llamado tango transforman el dolor en alegría y la  tristeza en esperanza. He pisado con orgullo  sus más renombadas redacciones y no una sola prestigiosa universidad. Y no digamos lo que me gusta su fútbol. Visité por placer el estadio Alberto J.  Armando ( ubicado en el inolvidable barrio de Boca), pero probablemente ese dato no les diga nada. Lo entenderán mejor si les explico que me regocijé recorriendo, las gradas, el museo y las instalaciones de ”La Bombonera”, el mítico estadio de original y proletaria arquitectura en el que juega sus partidos el célebre Boca Juniors, santuario desde el que  el insurrecto Maradonca  (con quien también platiqué una noche esteponera), había enseñado al mundo a jugar al fútbol. También estuve en el Monumental, increíblemente abarrotado, viendo luchar a muerte a la albiceleste –con Messi—contra Perú en un partido aparentemente intrascendente, amistoso…  sin ningún interés clasificatorio, en el que tuvimos que comprar entradas de reventa con la policía, muy participativa, mirando para otro lado. Viene todo esto a cuento porque el Barcelona acaba de fichar a un entrenador argentino, Gerardo “Ta Ta” Martino, y la noticia no me ha gustado. No porque el entrenador no sea bueno –acaba de proclamarse campeón en su competición-,...